jueves, 21 de noviembre de 2013

Capítulo 35 | What Makes You Beautiful


     «¿Qué enseñan los de Osadía acerca de... eso?»
     «Haz lo que quieras pero usa protección. Eso es lo que enseñan»
     Tobías y Tris. Bonita pareja.
     Harry había decidido comprarme Allegiant y no había tenido ocasión para empezarlo, a pesar de que estaba ansiosa por saber qué ocurriría después de que los osados invadieran la sede de Erudición y acabaran con el imperio de Jeanine Matthews. Golpeé los almohadones con el codo y me incorporé de nuevo, tapándome con la funda nórdica hasta la cintura.
     Tenía frío, a pesar de estar con pijama en lugar de camisón y la calefacción puesta.
     Escuché a mi hermana reír y gritar. Supuse que ella y Elliot —que había llegado aquella misma tarde— lo estarían pasando muy bien. Seguro que a Chad no le haría ninguna gracia escucharla montar tal bullicio. Posiblemente hubiera salido con algunos de los amigos que tenía en Cork a tomar algo con tal de no escucharla.
     Me recogí el pelo y me volví a meter de lleno en mi libro, disfrutando de cada una de sus páginas hasta que unos golpes en la puerta me despertaron del ensimismamiento.
     — ¿Puedo pasar?— preguntó Harry asomando la cabeza y asentí—. Menos mal. Con eso de que tu familia haya salido a tomar algo, tenemos al personal cachondo perdido.
     Dejó alguna clase de álbum en el suelo.
     — ¿Mucho ruido?— pregunté dejando el libro en la mesilla y apartándome a un lado para dejar que Harry se metiera en la cama conmigo.
     — ¿No lo escuchas? Tu hermana lo goza que no veas. Podría insonorizar un poco la habitación— gruñó y me mordió el lóbulo de la oreja—. Por cierto, ¿quieres que los imitemos?— preguntó divertido, descendiendo por mi cuello.
     — No, Harry. Hoy..., no es mi día.
     — Ya lo sé— hizo una mueca y se recogió el pelo—. Te has pasado los últimos tres días deambulando de aquí para allá. ¿Es por lo de Simon?— preguntó poniéndome un mechón de pelo detrás de la oreja—. Ya te he dicho que lo de Simon está resuelto. No tiene la menor importancia. Ese cabrón no volverá hacerte daño— apretó la mandíbula—. Ni hoy, ni dentro de quince años. Nunca más. Entiéndelo de una vez.
     — No es por Simon.
     — ¿Por el juicio entonces?— insistió—. No me quedan más opciones.
     — Sí, bueno... no. No lo sé— me tapé la cara con las manos—. Por todo.
     — Es por tu abuela— dijo al final y asentí un poco, tras haberle mirado por el espacio entre algunos dedos—. Estás preocupada por ella— afirmó y me rodeó la espalda con su brazo, estrechándome contra él—. A veces pienso que vas a explotar de toda la mierda que te guardas para ti. Soy tu novio, ¿recuerdas? Puedes contarmelo.
     Su voz grave y ronca hizo que un nudo se hiciera grande en mi pecho. ¿Realmente quería hablar de lo que sentía con alguien?
     — No me recuerda— susurré—. Me llama Elyse. Es muy duro volver aquí después de tanto tiempo y darme cuenta de que las cosas han cambiado a peor. Veo a mi abuelo rebosante de paciencia y a mi abuela, que cada día olvida más cosas. Olvida rostros, calles, números... incluso a familia— respiré hondo.
     — Eh— me sujeto la barbilla con los dedos y me levantó el rostro para que pudiera mirarle a los ojos—, no te preocupes, ¿vale? No puedo decirte que tu abuela mejorará, porque te mentiría. Entiendo que te sientas mal. Que tu abuela no te recuerde o te confunda deber ser... jodido. Las palabras duelen más que los golpes y no me extraña que te sientas de este modo, pero no puedo verte así, porque eso me recuerda que no puedo hacer nada para que te sientas mejor.
     Me encogí de hombros.
     — Eres preciosa y a veces creo que no lo sabes— susurró con una media sonrisa—. Jamás pensé que alguien pudiera iluminar mi mundo de esta manera. Has dado la vuelta a mi vida, Emma Wells.
     Su tono de voz hizo que me sintiera repentinamente mejor, me enderecé y le incité con la mirada para que cambiara él mismo de tema. Se pasó la mano por el pelo.
     Entonces se inclinó hacia el selo y cogió aquello que trajo consigo cuando entró en mi dormitorio
     — ¡Tachán! Tu abuela me ha dado este álbum de fotos de una tal Emma Wells de pequeña— dijo socarronamente, lo abrió e intentó hacerse el sorprendido—. Oh, ¿quién será esta preciosa niña que sale desnuda encima de la cama?
     — ¡Dame eso!— grité divertida intentando quitarle el álbum, pero él fue más rápido—. ¿Cómo puedes ir por ahí mirando fotos de niñas pequeñas desnudas? Yo no le pedí a tu madre un álbum de fotos tuyas de cuando eras pequeño en las que salías desnudo.
     — No las necesitas— replicó—. Si quieres verme desnudo, no tienes más que pedírmelo. Espera— señaló una foto en la que salía desnuda en la bañera cuando apenas tenía un año—, creo que ésta niña se parece a ti.
     Se inclinó y me besó. Al principio fruncí los labios y él intentó abrirse hueco con la lengua. Comenzó a mostrar insistencia y terminé cediendo, entreabriéndolos y dejando que explorara mi boca.
     — Eres imposible, Styles— dije entre dientes pero sonriendo. Le di un fugaz beso en la mejilla y me deslicé por la cama mientras él seguía viendo el álbum—. Buenas noches.
     — Buenas noches, nena. 


Martes, 6 de enero

     Una tenue luz iluminó el dormitorio. Alguien gritaba mi nombre y me zarandeaba por los hombros. Gruñí e hice un esfuerzo por no pegarle un bofetón. Extendí una mano y choqué contra el cuerpo de Harry.
     — ¡Ay!— gruñó él y se escondió bajo un almohadón.
     — ¡Venga Emma, levántate!— gritaba Madison, emocionada, y sonreí a pesar de estar todavía dormida—. Tenemos que abrir los regalos, ¿recuerdas? ¡Levántante!
     Siempre seríamos como niñas. Nos hacía ilusión ver las caras de nuestra familia al abrir nuestros regalos y a nosotras cuando ellos abrían los nuestros.
     Las buenas costumbres nunca se perderían. Aquello era la magia de la Navidad.
     — ¿Pero qué cojones?— masculló Harry, incorporándose y restregándose los ojos.
     — ¡Levántate, Styles! ¡Quiero abrir mis regalos!— le gritó Madison. Me levanté, me puse una de las sudaderas y Madison salió de mi cuarto—. En pie, Styles. ¡Ya!
     — Hazla caso o volverá con un cubo de agua— le lancé su bata de franela a cuadros.
     — Tu hermana es igual que tú— gruñó de nuevo y se incorporó en la cama.


     El salón irradiaba el espíritu navideño. 
     Mis padres y abuelos estaban sentados en el sofá, aguardando a nuestra llegada, Chad estaba hablando por teléfono con Laura, y Madison y Elliot en el suelo de piernas cruzadas, al lado del árbol —con más de cincuenta regalos repartidos por todo el salón—. Madison y ella estaban más compenetrados que nunca. La pareja perfecta: ambos eran guapos, divertidos y, además, se entendían a la perfección.
     — ¡Ya era hora!— gritó Madison.
     — Eso pensaba yo— añadió mi abuela resplandeciente—. ¿Qué tal habéis dormido?
     — Bastante bien. Sin embargo, Harry trasnochó.
     Mi abuela enarcó una ceja y mi hermana se echó a reír.
     — No le culpéis, al pobre le gusta curiosear— tercié irónica y le pellizqué el trasero. Él dio un tumbo y me miró sorprendido por mi desparpajo—, ¿verdad, cariño?
     Le di un fugaz beso en los labios, sabiendo que las miradas de toda la familia estaban puestas sobre nosotros. Hicimos el sorteo del orden de abrir los regalos. La primera sería mi hermana, seguida por mis padres, mis abuelos, Chad, Elliot, Harry y, para mi mala suerte, yo.
     Sería la última.


     Al cabo de una media hora, tras haber esperado mucho tiempo, le tocó el momento a Harry de abrir sus regalos. Mis padres le compraron un iPhone —yo les dije que el suyo lo rompió—, mi hermana un Rolex, mi hermano un par de vaqueros ajustados y una caja de preservativos —muy de su estilo— y Elliot unas Ray-Ban nuevas. Harry se disponía a abrir una pequeña caja que había junto a otra igual de pequeña en las que ponía nuestros nombres, cuando mi abuela se levantó.
     —¡No! ¡Tenéis que abrirlo a la vez y juntos! Al final.
     Harry se encogió de hombros y comenzó a abrir mis regalos. ¿Pero qué estupideces le había comprado? No le iban a gustar, iba a pensar que era idiota. «Mira que eres tonta» me recriminó mi voz interior. «Lo siento» me disculpé, apesadumbrada.
     Abrió el primero: la trilogía de Cincuenta Sombras de Grey. El día que nos acostamos en Holmes Chapel, confirmó que no le importaría leerlos. Todos en la habitación empezaron a aplaudir. Harry me miró divertido, con un brillo especial en los ojos: Harry Grey.
     Tragué saliva y sonreí.
     El segundo que abrió fue un iPad en color blanco que yo misma había llenado con fotos nuestras y toda la música que nos habíamos recomendado a lo largo de los años. Lo siguió otro Rolex. Abrió el último, despacio, y soltó una carcajada al verlo: unos botines, igual de horrorosos que los suyos, pero nuevos. Yo me había comprado otros iguales.
     — Si no puedes con el enemigo, únete a él— bromeé.
     Me dio un beso en la mejilla y llegó mi turno.
     Mi hermano me regaló una réflex nueva. Mi hermana un vestido de marca, varios pares de zapatos y un conjunto de ropa interior bastante provocativo, al que Harry recibió con muy buena cara. Elliot me tendió un sobre con dos entradas VIP para Demi Lovato y un pack de una semana romántica allá donde quisiera. Mis padres un apartamento en el Paseo Marítimo de Marbella.
     — ¡Venga ya! ¿A ella le compráis una casa?— gritó mi hermana, enfadada.
     — Ha demostrado ser más responsable que tú, Madison— le recriminó mi padre y ella se sentó de nuevo en el suelo, de brazos cruzados. Elliot la besó en la mejilla.
     — A ti te han regalado un coche— susurró él en su oído—. No gruñas, anda.
     — Creo que ya podéis abrir esto— intervino mi abuela, entregándonos a Harry y a mí los dos paquetitos pequeños—. No sabíamos qué comprar… quiero decir, los Reyes. Eso, Los Reyes— rectificó—. Los Reyes no sabían qué comprar, así que se decantaron por esto. ¿Verdad, cariño?
     Miró a mi abuelo y sonrió.
     Nos echamos a reír y los abrimos a la vez. Harry desenvolvió el papelito al mismo ritmo y dejó al descubierto una cajita de joyería, preparados para abrirla al mismo tiempo.
     — Uno— susurré.
     — Dos— me siguió él.
     — Tres— dijimos al unísono y abrimos la caja.
     En su interior había un anillo de oro blanco, con grabados por fuera y el nombre de cada uno por dentro. Eran preciosos. Harry se giró hacia mí y me cogió la mano. Creo que eso no entraba en el plan de mis abuelos, pero todo el salón nos miraba alucinado. No me importó. Harry deslizó el anillo con su nombre en uno de mis dedos con delicadeza y yo repetí la operación, poniéndole el anillo con mi nombre. Curioso que nos valieran los anillos del otro a nosotros mismos. Sonreímos mutuamente y nos abrazamos. Apoyé mi cabeza en la curva en su hombro y tuve que contener las ganas de llevarlo al dormitorio.
     — Sigue abriendo tus regalos. ¡Faltan los de Harry!— gritó mi hermana de nuevo.
     Suspiré y volví a mi tarea. El primer regalo de Harry era un anillo —otro—, pero aquel era diferente, exactamente —o casi igual— al que él llevaba siempre puesto. El siguiente fue un colgante de oro con detalles de zafiros y rubíes de una mariposa… como la de su tatuaje. El siguiente fue un sobre con dos entradas y un viaje para ir al Parque Temático de Harry Potter en Orlando durante una semana entera. Por último, un conjunto de lencería Woman’s Secret.
     Recogimos todos los papeles de los regalos y fuimos a la cocina. Me disponía ayudar a mi abuela a hacer el desayuno, cuando Harry tiró de mí y me llevó hacia una terraza acristalada, cerca del salón, desde donde pude ver que fuera estaba nevando. Los grandes copos de nieve chocaban violentamente contra los cristales y se unían a nuestro silencio.
     — Me han encantado tus regalos— confesó—. En especial los libros eróticos. Me los empezaré a leer esta misma noche.
     — Eso es porque aún no has encendido el iPad— susurré, acercándome a él y besándole con delicadeza—. Quiero estar ahí para cuando lo hagas.
     — Aún no he terminado.
     Se levantó un poco la camiseta y dejó al descubierto una venda que cubría un trozo, a la izquierda, de su uve. Le miré sorprendida y alarmada.
     — ¿Qué te ha pasado?— exigí saber.
     — Descúbrelo por ti misma.
     Le quité el parche con delicadeza y me quedé de piedra. Aquel era el regalo que Chad me dijo un día que nos sentamos a ver una película que me dejaría patidifusa, aquel era el regalo que me dejaría sorprendida.
     Había tatuado con tinta negra mi nombre. Era mi nombre, simple y llanamente. Estaba algo rojo, por lo que supuse que se lo habría hecho con anterioridad. El día que salió con mi hermano de copas. Por eso Chad sabía lo que era. No supe qué decir. Deslice mis dedos por él, con cuidado para no hacerle daño. Se había tatuado mi nombre. ¡Mi nombre! Las lágrimas se me acumularon en los ojos. Nunca, jamás, me habían hecho un regalo mejor. Ni la casa, ni los coches, ni los bolsos de marca. Nada podía compararse a aquello.
     — Cualquiera con dinero puede comprar algo caro, pero regalar algo que tenga un significado especial para alguien es más complicado— dijo él, sujetándose la camiseta.
     — Yo… no sé qué decir. Esto es…— balbuceé.
     — No digas nada.
     Y me besó. Un beso cargado de amor, esperanzas, sueños y un gran futuro por delante. Introduje mis manos por debajo de su camiseta y las ascendí por su espalda, caminando por sus omóplatos, mientras él descendía sus manos frías por debajo de mis pantalones del pijama.
     — Tus padres— masculló, separándose.
     — Vale. A la cama.
     — ¿A la… cama?— preguntó divertido—. Vamos a desayunar.
     — Bajaremos más tarde. Ahora, a la cama.
     Sonrió y subimos a la habitación, donde volvimos a fundirnos el uno al otro en besos, caricias hasta que nos dejamos llevar con infinita dulzura por el placer.


     — Vamos a aterrizar— me avisó Harry, poniéndome el cinturón.
     Alcé la cabeza de su hombro y miré a mi alrededor, ligeramente confusa. No sabía dónde estaba. Entreabrí los ojos y parpadeé un par de veces. Harry y yo estábamos compartiendo los cascos y él estaba escuchando la música que le había metido en el iPad.
     Era nuestra música.
     — ¿Ya vamos a aterrizar?— pregunté adormilada.
     Asintió
     — Puedes seguir durmiendo— susurró—. Cuando lleguemos a Barajas te despertaré.
     — Vale— me recosté de nuevo sobre él y cerré los ojos una vez más.


     Cuando bajamos del avión, diez escoltas de Wells Records tuvieron que venir con nosotros. Papá los había llamado el día anterior. Ellos nos llevarían hasta casa en coche. 
     Estaba asustada.
     El hecho de volver a Madrid solo indicaba que el juicio se iba a celebrar en cuestión de días y mi vida cambiaría según la condena. Decenas de medios de comunicación y fans —la mayor parte de Harry y Chad— estaban reunidos en la T4. Sabía que la llegada a Madrid iba a ser algo de ese estilo, pero aquello me parecía exagerado.
     Demasiados medios. Demasiadas fans. Demasiados gritos. Demasiada atención.
     Sonó el móvil de Harry y lo cogió al instante.
     — ¿Sí?... ¿Dónde?... Vale. ¡Arthur!— llamó a mi padre—, están aquí… ¿Cómo?... No, no, esperad… Sí, vamos para allá… ¿Qué?— se echó a reír—… ahora os vemos… Sí, como quieras… Hasta ahora.
     — ¿Quién era?— pregunté cuando colgó.
     — Ahora lo verás.
     Y comenzamos a caminar por la Terminal 4 de Barajas, arrastrando nuestras grandes maletas y cubiertos por los diez guardaespaldas.
     Mis padres iban por delante de la mano, con dos de los guardaespaldas a su lado, los seguía Chad, que iba con el cuello del abrigo levantado, la cabeza gacha y el móvil al oído. Otro guardaespaldas iba con él.
     Detrás iban Madison y Elliot, el cual rodeaba la espalda a mi hermana y otros dos guardaespaldas que los cubrían. Ambos iban con gafas de sol para evadirse de los flashes de las cámaras y Harry y yo, que íbamos de la mano, cerrábamos la marcha con los cinco guardaespaldas restantes.
     Harry se puso sus gafas nuevas y yo hice lo mismo, intentado evadirme de todas las preguntas y flashes que me rodeaban.
     — ¿Cómo te encuentras, Emma?
     — ¿Son ciertos los rumores de un posible compromiso?
     — ¡Emma! ¿Con qué expectativas te presentas ante el juicio?
     Las preguntas me vibraban en la cabeza y me acerqué más a Harry, el cual me rodeo la espalda con el brazo y me apretujó contra él.
     — Hay que ver lo que les gusta exagerar— me susurró disimuladamente al oído.
     — ¡Atrás!— indicaba uno de los grandes mastodontes—. ¡Por favor, dejadlos pasar!
     Caminamos hacia los aparcamientos y cerca de los ascensores había decenas de agentes policiales. Hicieron un gesto con la mano a nuestros guardaespaldas y nos llevaron por otra salida hacia allí, donde nos esperaban tres enormes todoterrenos negros.
     No podía enterarme de nada. Todo fue demasiado rápido, ensordecedor y confuso.
     Cuando estuvimos a salvo de fans y medios de comunicación, en el aparcamiento de Barajas —la zona estaba protegida por varios agentes policiales—, me fijé en las cuatro figuras que caminaban hacia nosotros. Vans, Air Max, botas de montaña y Adidas. Tres pelos morenos y uno rubio. Cuatro grandes maletas y cuatro sonrisas resplandecientes que me miraban de arriba abajo.
     — No puede ser— susurré.
     — Ahí lo tienes— terció Harry, sonriendo.
     No me lo podía creer. Habían ido. Habían ido a Madrid solo para estar conmigo. Me querían y estaban a mi lado. Llevaba sin verlos desde antes de Navidad. Les importaba. Eran ellos.

     Los chicos estaban allí. Estaban conmigo.

**

     Jai, bbys. Supuestamente iba a subir este capítulo el viernes de la semana que viene, pero al final he encontrado un hueco y he podido subirlo hoy. Siento si es aburrido, pero no sabía exactamente qué poner. Os lo recompensaré, prometido.
Espero vuestros comentarios (emocionados, espero). Ya queda poco para que termine la novela y estos capítulos siguientes van a estar relacionados con el juicio.
     También quería deciros que he empezado una nueva novela en wattpad y tal vez os gustaría leer. El link es: http://www.wattpad.com/story/9339285-crossfire. Si queréis que os avise cuando suba capítulo en esa, ya sabéis que solo tenéis que decírmelo.
     Muchísimas gracias por leer y especialmente por esas casi 50.000 visitas. Sois increíbles. 
     Os quiero.

12 comentarios:

  1. POR FIN, NO AGUANTABA MAS. NECESITABA CAPITULO YA. NO HA SIDO ABURRIDO PARA NADA, CADA VEZ VA A MEJOR. ESPERO QUE NO TARDES MUCHO EN SUBIR EL SIGUIENTE<3333333

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  2. DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOS, NO AGUANTABA MÁS SIN TU NOVELA, GRACIAS A DIOS QUE HAS SUBIDO HOY. ME HAS ALEGRADO LA TARDE.
    En primer lugar los momentos Hemma son así como muy romanticones y pastelosos y fdsjkalfjldsjfalsfjldsfjsladñfjadsñlfjalsdfjl me muero.
    Emma me da mucha penita pero me alegro de que los chicos hayan ido para estar con ella en un momento que los necesita de verdad
    SUBE EL SIGUIENTE PRONTO Y NO NOS HAGAS SUFRIR TANTO, POR FAVOR.

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  3. Pffff tía, te juro que estoy llorando, llorando a moco tendido. Al principio me estaba muriendo de risa con lo de "tenemos al personal cachondo perdido" JAJAJAJAJAJA SOS PATRI. Y HARRY GREY JAJAJAJAJAJJAJja pf tía te juro que lo que me he podido reír es inimaginable JAJAJAJAJA. Y ya la parte romántica, llorando, de verdad, y aquí sigo, muriendo de amor con Harry, tan asdfghjkl que me muero, que este capítulo me ha matado. UN MES SIN TU NOVELA HA SIDO LO PEOR. Y ESTE CAPÍTULO HA SIDO DE LOS MEJORES. Y pfffff el final, que aparecen los chicos Patri, que he llorado más que Em, que me da algo. Jo es que pf tía eres genial te lo digo de corazón. Esta novela es increíble y Crossfire también, con Matt de protagonista, la frustración hecha persona ok, le adoro. Pffff y y lloro, necesito consuelo, dile a Liam que venga bby. JAJAJAJAJA. Pues aquí te dejo mi comentario amoroso :') PD: MAÑANA CATCHING FIRE TÍA SOS. ILY♡

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  4. Primero hagamos una fiesta bcs has subido después de una eternidad pero te perdono porque tenías excusa creíble (¿?) Nah, POR FIN HAS SUBIDO OMG. No miento cuando digo que me alegras un poco el día cuando puedo leer caps nuevos de tus novelas. Primero dato que debo destacar de este cap HOLA KÉ ASES REGALÁNDOLE 50 SOMBRAS A HARRY. Ya que lo has puesto debes hacer un cap dedicado a la representación de la trilogía echa por Emma y Harry. LALALLAALLALALALA ya no hay vuelta atrás, tú lo has querido Patri. Muero de amor bcs la escena ahí familiar en Navidad ha sido muy bonita. Y cuando le enseña el tatuaje sos que no respiro. Ojalá ese moreno haciéndo por mí lo que hace por Emma. Le necesito. PATRICIA, ¿VES LO QUE CAUSAS? FEELS. Y NO QUIERO. Como era de esperar no puedes dejar el cap ahí to bonito y pornoso, nooooooooooooooooo tienes que meter el juicio. ¿No había más capítulos? Yo quería una vuelta de Unbroken a lo cute (PORNO) vale ya, Laura. Aleja la almeja lol Pero bueno, ha vuelto a ser cute bcs has metido a los chicos y mueeeeeeeeeeeeerooooooooooooooo osea, ¿por qué son tan monos y tan asdfghjkl? Quiero tenerles como amigos. OH DIOS, SACA DE MÍ ESTOS FEELS QUE ME TORTURAN. Bueno, debo dejarte ya porque los estudios me llaman. Me ha encantado el cap, bueno, todo lo que escribes me encanta. Espero el siguiente con ansias, ilysm <3
    PD: Como acabes la temporada y no se haya resuelto el juicio voy a tu casa y te pego. TKM (LL)

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  5. DIOS MIO DIOS MIO DIOS MIOOOOOOOOOOO. ME MUEROOOO ASDFGHKLKKSJDJDJ. NO ENSERIO, NO SE SI REIR O LLORAR!!! HARRY SE HA TATUADO EL NOMBRE DE EMMA VALE??? OMFG QUE ADORABLE ES! QUIERO HA HARRY POR NAVIDAD, LO NECESITO.
    HARRY GREY SOS QUE ME DA ALGO AJDHESHHDBHDDJ
    EMMA Y HARRY TIENEN SERSO DURO Y DAS DETALLES?? MUY MAL PATRI, MUY MAL.
    VALE EMMA LLEGA A MADRID Y SE ENCUENTRA A LOS CHICOS ASDFGHJ EN ESTOS MOMENTOS ES CUANDO ME GUSTARIA SER ELLA.
    LO DEL JUICIO ME PONE MUY NERVIOSA JODER, ESPERO QUE NO VAYA A LA CARCEL POR QUE ME DARIA MUCHISIMA PENA, ELLA NO SE MERECE ESO.
    QUE GANAS TENIA DE LEER EL CAPITULO SRSLY, ME TIENES MUY ENGANCHADA. CUANDO LA NOVELA SE ACABE ME VOY A SENTIR VACIA:((( PERO TENDRE CROSSFIRE PARA CONSOLARME, QUE POR CIERTO OS RECOMIENDO A TODAS QUE LEAIS CROSSFIRE POR QUE ESTA MUY BIEN.
    Y BUENO DEJO DE SER PESADO, QUE ME HA GUSTADO MUCHO EL CAPITULO, QUE ME ENCANTA COMO ESCRIBES Y QUE NO TARDES EN SUBIR EL SIGUIENTE BITCH :)))
    ILYSM <3333
    Pd_@iflywith5idols

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  6. DIOS ECHABA DE MENOS TU NOVELA :') EL CAPÍTULO NO HA SIDO PARA NADA ABURRIDO SRSLY. DIOS ES QUE ES TAN BONITO TODO LO QUE HARRY LE HA DICHO A EMMA. Y LO DEL TATUAJE, AY DIOS SE ME HAN ESCAPADO LAS LÁGRIMAS Y TODO. POR OTRA PARTE, SUFRO MUCHO POR EMMA Y SU ABUELA.. Y EL JUICIO PFFFF. ESPERO QUE TODO SALGA BIEN. PAREZCO UNA LOCA HABLANDO EN MAYUSCULA JAJAJA. Bueno, siguiente bby <3 @bradfordgirls_

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  7. AYAYAYAYAYAYAYA PATRI COMO ECHABA DE MENOS TU NOVELA AYAYAYAYA EMMA Y HARRY QUE ADORABLES Y EL TATUAJE AYYYYYYYY *me da* Espero el siguiente bby :)

    @Youreperfect1D

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  8. O SEA. VAS Y EMPIEZAS CON TRIS Y TOBIAS Y CLARO, YO SUFRO MUCHO NO, LO SIGUIENTE. DIOS MÍO. ¿POR QUE ME HACES ESTAS COSAS? SUFRO DEMASIADO. ME TIENES QUE PAGAR EL PSICÓLOGO JAJAJAJAJAJA DIOS. DIOS. QUIERO SER EMMA. POR FAVOR. ME LO VOY A PEDIR POR NAVIDAD. DIOS MÍO AJSKAJSKAJAKAK <3 ERES LA HOSTIA ESCRIBIENDO. @Violinista29

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  9. Me encanta tu novelaaa!!! Podrias avisarme ? @_laurita16 me tiene enganchada, intriga amor...todo , enhorabuenaaa y siguela prontoo :)

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  10. MEEE ENCAAANTAAA GRACIAS POR AVISARMEEEE UN BESITOO. @NerLozano

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  11. Está geniaaaal y no es aburrido para nada. Me alegro de que pudieras encontrar un hueco porque la echaba de menos.
    @cityof_dreams :)

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  12. Que bueno que hayas podido subir, extrañaba tu novela ! Me encanta, quiero saber que pasa con el juicio. Sube pronto
    @miicamontii

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