sábado, 30 de noviembre de 2013

Capítulo 37 | Happily


Miércoles, 7 de enero


     — Em, despierta.
     Gruñí y me giré, dando la espalda a Harry e ignorando esa voz que tanto me gustaba pero que no quería escuchar. Salir de la cama solo implicaba ver a los abogados y eso era precisamente lo que quería evitar con desesperación.
     — Venga, dormilona, despiértate— me pidió.
     — No.
     Harry suspiró abrumado y se inclinó sobre mi oído.
     — Venga, Em— rogó una vez más.
     — No quiero ir— farfullé, tapándome la cabeza con las sábanas—. Quiero dormir.
     — Podrás dormir cuando todo esto termine. Te lo prometo.
     — He dicho que no.
     — Maldita sea, Em. Sal de la cama. Tu padre me ha dicho que bajes. De un momento a otro los abogados querrán hablar contigo— explicó irritado—. Te prometo que todo esto terminará pronto, pero por favor, Emma, sal de cama.
     — Vale— cedí finalmente.
     Saqué la cabeza de debajo de la sábana, totalmente abrumada, y la aparté a un lado. Harry llevaba unos vaqueros y una camisa de cuadros. El pelo húmedo le caía sobre los hombros y sus dedos acariciaron mi mejilla. Sonrió y me besó.
     Entré en el baño y abrí el grifo esperando que el agua se calentara. Me introduje despacio, dejando que la fría cerámica me congelara los pies. Me puse bajo el chorro de agua caliente y eché la cabeza hacia atrás, provocando que el pelo húmedo cayera por mi espalda. Cerré los ojos con fuerza y las lágrimas comenzaron a escocerme como el ácido. Lloré durante dos minutos. Me di dos minutos para llorar en silencio y se acabaría.
     Solo dos minutos.
     Y dejé de llorar, obligándome a mostrarme fuerte. Paseé mis dedos por los «Stay Strong» de mis muñecas y el «Unbroken» de mi antebrazo.
     Era fuerte.
     Era irrompible.
     Y estaba intacta.
     No iba a permitir que volvieran a pisotearme como lo habían hecho. Nadie volvería hacerlo jamás y yo no iba a permitirlo. Saldría de aquella. Solo tenía que superarlo. Me vestí con lo primero que encontré en mi maleta: un vestido blanco y unos zapatos planos. Me sequé el pelo con el secador con el objetivo de hacer tiempo y agité varias veces la cabeza para alborotarlo ligeramente. Tenía que cortármelo pronto.
     Salí de mi cuarto y bajé al salón, donde todos estaban esperando ansiosos. Harry, Louis, Niall, Chad y Laura estaban en uno de los largos sofás; Zayn, Liam, Elliot y Madison estaban en el otro.
      Eleanor, Perrie y Sophia se acercaron a mí, dándome un delicado achuchón. Ellas también habían ido. Ellas también estaban conmigo. Me prometieron que todo iba a ir bien. Vislumbré una figura en el marco de la puerta del salón; una figura que... ¡Oh, Dios!
     — ¡Víctor!— grité, lanzándome a sus brazos y abrazándole con fuerza.
     — Hola— susurró cerca de mi oído, rodeándome el cuerpo con sus brazos—. Te dije que no te iba a dejar sola, ¿lo recuerdas? Estoy aquí. Te lo prometí.
     Me aparté un poco de él y le contemplé de arriba a abajo. Estaba perfectamente recompuesto. Se había dejado el pelo más largo y lo tenía alborotado. Sus ojos verdes brillaban en total plenitud y su cuerpo se veía más musculado que nunca. No estaba tan pálido y sus ojos tenían un color diferente al que tenían hace algunos meses. Por el rabillo del ojo pude ver a Harry cruzado de brazos sobre el sofá y apretando la mandíbula con fuerza.
     — Gracias por haber venido, Víctor— murmuré—. Esto significa mucho para mí.
     Y era cierto. Víctor me había ayudado a salir adelante. Lo que hizo por mí jamás podría olvidarlo. Era como si mi vida tuviera escrita su nombre en un lugar muy importante. Al fin y al cabo, él me había salvado.
     — No las des. Para eso estoy aquí— afirmó él, sonriendo—. Ven, siéntate a mi lado— me indicó señalando dos huecos libres en uno de los larguísimos sofás.
     — No— interrumpió Harry—. Em, siéntate a mi lado— añadió él, empujando a Niall al suelo con fuerza, dejando su hueco libre—. Aquí.
     — ¡Eh!— gruñó el irlandés, colocándose el pelo y arrugando la nariz—. Tío, ¿eres idiota?
     — A callar, rubiales— masculló Harry y me senté a su lado. Me rodeo la espalda con un brazo y fulminó a Víctor con la mirada.
     Aquel era Harry, sabiendo cómo marcar su territorio.


     No sé cuánto tiempo pasó. Minutos, puede que hasta horas. No dejaba de temblar y moverme nerviosamente sobre el sofá. Nadie hablaba. Deseaba con todas mis fuerzas que los chicos empezaran a decir tonterías de las suyas para al menos poder tranquilar mis nervios, pero aquel no parecía ser el día.
     Silencio.
     La puerta del comedor se abrió de repente. Esperé ver a papá asomar la cabeza, pero en su lugar, uno de los abogados vestido con traje y chaqueta salió como una exhalación, con el abrigo en una mano y el maletín en la otra.
     Supe que algo no iba bien.
     Después de otra tirada de tiempo, papá asomó la cabeza y dijo que entrara: los abogados querían hacerme algunas preguntas. Tomé aire y contuve el aliento. Todas las miradas se dirigieron hacia mí. Miradas vulnerables, alarmadas y principalmente aterradas. Antes de levantarme, Louis me dio un beso en la mejilla y Harry un apretón en la mano.
     — Todo saldrá bien— aseguró implacable.
     Pero no pude contestarle. Asentí y me levanté nerviosa, con la sensación de que me iba a desmayar en cualquier momento, y entré al comedor. Era una sala con paneles de madera en las paredes y los suelos. En el centro había una gran mesa alargada de caoba rodeada de sillas con altos respaldos de la misma madera que la mesa, la cual estaba cubierta de papeles, carpetas y toda clase de aparatos electrónicos, desde iPad’s a iPhone’s. En la pared del fondo había colgada una enorme pantalla de plasma y las cortinas de color beige caían de manera revoltosa sobre las ventanas. Aquella era mi casa. En aquel lugar me crié y aquel era mi hogar.
     — Siéntate, Emma— me indicó Sergio, el mismo abogado que estuvo con nosotros cuando nos reunimos con el director de GQ—. Estos son Dafne, Fernando y Enrique, los abogados que me están ayudando a estudiar el caso El que ha salido corriendo era Miguel.
     Asentí y me senté en una de las sillas. Mi padre me miraba con preocupación. Mi madre, por el contrario, se dedicaba a mirar por fuera de las ventanas en busca de algo que no existía.



     — ¿Este es el contrato que tú firmaste?— me preguntó la tal Dafne, colocándose las gafas de pasta sobre la punta de la nariz, acercándome el contrato que el director de GQ nos había mostrado la última vez.
     — No— negué con la cabeza—. En el que yo firmé, había una cláusula que afirmaba que el contrato expiraría a los nueve meses de su puesta en vigor si alguna de las dos partes no pedía renovarlo. Lo recuerdo perfectamente.
     Se miraron entre ellos, impasibles.
     — Es ilegal— dije yo—. Lo que han hecho los de GQ es ilegal. Han falsificado documentos. Eso puede llevarse a la policía. Han usurpado mi firma; mi propia identidad. Eso…
     — La policía no suele preocuparse lo más mínimo a no ser que se los presenten pruebas concluyentes— intervino Fernando—. Nosotros no las tenemos y tampoco hay ningún abogado o notario que pueda dar fe de los hechos, puesto que firmaste sin la presencia de alguno .
     — ¿Y falsificación de firmas?— me atreví a preguntar—. ¡Tiene que haber algo!
     — Por ahí no intentes ir, porque vas a terminar chamuscada— contestó el hombre que se hacía llamar Enrique—. Vamos a tomar una alternativa.
     Minutos.
     Demasiados minutos en silencio. Nadie hablaba. Uno de los abogados —Enrique— estaba sentado dos asientos más allá del mío, con su iPad negro entre las manos, tamborileando nervioso con los dedos sobre la mesa.
     — ¿Crees que...— empezó a preguntar Dafne, dirigiéndose a Enrique.
     — Sigo en ello— contestó, hundido completamente en su tableta
     — ¿De qué habláis?— pregunté al borde del desmayo.
     Pero nadie me contestó. Se limitaron a mirarse entre ellos. No habían encontrado nada. No tenía salida. El juicio sería en un par de días y tenía la prisión asegurada, por no hablar de la enorme indemnización que les pedirían a mis padres. Se me hizo un nudo en el estómago y un sentimiento de terror me oprimió las vías respiratorias, cuando el sonido del iPad puso a todos en pie.
     — ¡Lo tengo!— exclamó Enrique.
     Todos miraron la pantalla y sonrieron aliviados.
     — Se lo voy a enviar a Diego para que se lo enseñe al juez— dijo de nuevo—. Cruzad los dedos.
     — Trece de noviembre, apunta— ordenó Fernando, y Dafne escribió algo en un bloc de notas—. También catorce de noviembre. Cláusula trece, punto tres. ¿Lo has apuntado?
     Dafne asintió. 
     — ¿Algo sobre…— empezó a decir ella.
     — Relación íntima— le interrumpió él—, efectivamente.
     Me podría haber levantado, pero mis piernas no respondían, no podía respirar ni podía moverme. No podía ni siquiera hablar.
     — ¿Qué ocurre?— pregunté con un hilo de voz.
     Enrique me hizo una seña y me levanté como pude, sentándome a su lado y contemplando la pantalla de su iPad. En ella había una foto de Harry y mía. Era de noche y estábamos dentro de su coche. Nos estábamos besando. Él me sujetaba por la nuca y yo le agarraba del pelo.
     Entonces lo recordé todo.
     — Esto fue el día que conocí a Simon personalmente— afirmé con un tono de voz mucho más firme—. Esta foto es del día antes de que...
     — Fueras a hacer la entrevista para The Sun— me interrumpió Enrique sonriendo.
     — No entiendo nada— afirmé.
     — Verás, Emma— comenzó a hablar Fernando—: nosotros hemos basado nuestra atención en el contrato que la propia GQ ha presentado ante el juez, es decir, el que teóricamente han falsificado, ¿bien?— asentí con la cabeza—. En lugar de buscar aciertos en el verdadero contrato desaparecido e inexistente, hemos buscado errores en el nuevo. ¿Hasta ahí bien?— volví a asentir—. Bien. En el contrato que la propia GQ ha presentado ante el juez, había una cláusula que decía que la vigencia del contrato quedaba al margen de cualquier relación íntima o familiar que tuviera un amplio valor mediático— explicó.
     — Ah— fue lo único que se me ocurrió decir—. ¿Con amplio nivel mediático te refieres a…
     — Gente del nivel de Harry Styles— intervino Sergio .
     — Esta foto —continuó Enrique— es la prueba idónea que demuestra que el día anterior a la entrevista que fuiste a hacer con The Sun, tú ya mantenías una relación con un componente de One Direction, en este caso Harry.
     — Eso quiere decir que... — empecé a decir, pero el ruido del iPad me interrumpió.
     Enrique abrió el correo rápidamente, leyó atentamente con las miradas de los otros tres abogados, mi madre y mi padre sobre la tableta.
     — ¡Gracias a Dios!— vociferó mamá con los ojos llenos de lágrimas y se lanzó sobre mí, abrazándome con fuerza, pero me separé de ella.
     — ¿Qué ha ocurrido?— pregunté ansiosa.
     — Se infiere, y queda demostrado con pruebas gráficas, que mantenías una relación íntima con Harry. Por ello, el juez entiende, ajustándose a esa cláusula, que el contrato habría expirado automáticamente. Por lo tanto, el caso queda sobreseído.
     — Pero, eso solo quiere decir... — no me lo podía creer.
     No habría prisión ni jueces.
     No habría juicio.
     Se acabaron las pesadillas, la sensación de pesadez y miedo; ese miedo a caer al abismo oscuro que se cernía a mi alrededor. El futuro se abría ante mis ojos. Un futuro al lado de Harry y los chicos. Un futuro en Londres, con trabajo y una posible familia. No habría rejas, ni fianzas. Absolutamente nada.
     No podía creérmelo. 
     Aquel año había estado presionándome, hundiéndome en mi propia miseria, haciéndome creer a mí y a todos los que me rodeaban que mi destino estaba escrito dentro de un centro penitenciario. Viajaría por todo el mundo con Harry, me emborracharía hasta perder el sentido y haría el amor con él hasta saciarnos el uno del otro. Iba a vivir la vida con toda la libertad que el miedo me había arrebatado.
     — ¿Papá?— pregunté ansiosa, deseando escuchar lo que yo misma estaba pensando en boca de alguien para hacerme ver que aquello real.
     Que no era un sueño.
     — ¡No hay juicio, Emma!
     Grité con lágrimas en los ojos, saltando de la silla y lanzándome sobre papá, sintiendo el calor de sus brazos alrededor de mi cuerpo y dejándome llorar sobre la curva de su hombro.
     Se acabó. Todo se acabó.
     Mi madre vino con nosotros y nos abrazamos los tres, sabiendo que aquella situación, a pesar de todo, había vuelto a unir a nuestra familia y me había unido muchísimo más a los chicos.

     Todo había terminado.
**

     ¡Hola! Más os vale que este capítulo os haya gustado, porque he estado dándole vueltas al juicio durante meses y esta ha sido la mejor opción que he encontrado. He tenido que preguntar e investigar para asegurarme de que la cláusula realmente existía y, como habéis podido comprobar, sí existe.
     Espero vuestros comentarios más que nunca y quiero informaros de que todavía no ha terminado. Todavía me faltan dos o tres capítulos, así que solo espero que sigáis leyendo Unbroken hasta el final.
     Os quiero mucho.

12 comentarios:

  1. TE QUIIEROOO ESTABA DESESPERADA PENSANDO QUE METERIAS A EMMA EN LA CARCEL!! VICTOR Y HARRY ME ENCANTAN Y HEMMA SON TAN CUQUIIIS MUCHAS GRACIAS POR ESTA GRAN NOVELA Y ESTE MARATON

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  2. OMGGGGGGGGGGGGGGG, ES GENIAL.
    TE AMO PATRI.
    ENSERIO QUE OMG. HE LLORADO Y OMG, NO PUEDO DEJAR DE FANGIRLEAR OMGOMGOMGOGMGOGSKLNS.GVFA´NÑFALSFNGLASNGFLSAG.
    SIGUIENTE MAÑANA OMG KLHAKSFNASÑLJFFBJNELWNFA.
    GANAS DE MAÑANA x1216513200000000000000000000000000000 Y AUMENTANDOA F,HKAFYWAHFWA.
    ERES GENIAL, ENSERIO.
    KLGNÑAGKALSGKLS.
    NO PUEDO DEJAR DE FANGIRLEAR.
    ¡TODO HA SALIDO BIEN OMG!
    EMMA ES LIBREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.
    PARTY HAAAAAAAAAAAAAAAAARD OMGGGGGGGGGGGGGGGGGG.
    @Raquel_1di.

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  3. No tengo palabras enserio ahora mismo tengo lágrimas en los ojos es genial esa situacion emma se ha quitado un peso de encima es genial lo adoro enserio .
    Respecto al Harry posesivo ... no tengo palabras enserio me repito pero es lo que siento .
    es sinceramente magico.
    Un besitooo. Espero con ansia el de mañana.

    @only_them

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  4. Esta genial!! Me encanta el capítulo!! Sogue asi omg amo la novela didkdnsissnlskss *.* @lauu14_

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  5. SOCORRO SOCORRO SOCORRO NECESITO OXIGENO JODER ME ALEGRO TANTO DE QUE TODO HAYA ACABADO BIEN OMMG ASMDJSNSJNSJSBSJZNXBSKSNS ESPERO QUE MAÑANA SUBAS EL SIGUIENTE COMO DIJISTE PORQUE SOCORRO ESTA NOVELA ES LA MEJOR QUE HE LEIDO EN TODA MI VIDA UF

    ME HA ENCANTADO LA FORMA DE ACTUAR DE HARRY DELANTE DE VICTOR Y ME HA ENCANTADO T O D O ESTOY ANSIOSA POR EL SIGUIENTE YA YA YA POR FAVOR DIOS MÍO TIENES UN ALTAR POR MI PARTE



    @paynetthings

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  6. PATRI TE QUIERO TE QUIERO TE QUIERO!!! ME TENÍAS CON UNOS NERVIOS POR EL JUICIO QUE DIOS ESTOY SUPER FELIIZZ. TENGO MUCHISISISISISIMAS GANAS DE MAÑANA AKSJJHXNBXNWJIFJIWDJODVHD. ESTA NOVELA ES LO PÙTO MEJOR S O S @mynouissoul

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  7. amoh a ver..tu sabes lo nerviosa que estaba cuando han empezado con lo de los mensajes?? y sabes que e llorado???? me encanta esta novela y la seguire desde el principio hasta el final.Estoy esperando ansiosa la segunda parte..que llegue pronto

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  8. DIOOOOOS MIO PATRI. ME CAAAAIGO MUERTAAAAAA. ANTES DE EMPEZAR A COMENTAR TE AVISO QUE TE PONGO AQUI TAMBIEN EL COMENTARIO DEL CAP 36.
    ME IMAGINO A ESOS CUATRO INÚTILES INTENTANDO ABRIR EL SOFÁ Y ME MOFO ENSERIO. EMMA TIENE MUCHA SUERTE, YO QUIERO MOMENTOS ASÍ CON ELLOS, LLORO.
    MMMMMMMMMMMMMMMM MOMENTO HARRY Y EMMA DÁNDOSE AMOR, TU ERES CONSCIENTE DEL DAÑO QUE LE HAS HECHO A MIS OVARIOS? POR QUE YO CREO QUE NO.HACIENDO EL AMOR CON HALF A HEART OMFG ASDFGGHJKLMN Y ADEMÁS CON LOS GEMIDOS RONCOS DE HARRY ESO TIENE QUE SER MUERTE. ME DEJAS SUPER FRUSTRAD. HAS ESPECIFICADO MUCHO MUCHÍSIMO Y MEJOR CLARO JAJAJA. ESPERO MÁS DE ESTOS.
    CAP 37.
    LLEVO DESDE QUE ME ENTERE DE LO DEL JUICIO SÚPER INTRIGADA Y "ASUSTADA" POR LO QUE LE PUDIERA PASAR A EMMA Y FINALMENTE NO ES CULPABLE Y SOY LA MAS FEEEEEEEEEEELIZ. QUE BIEEEEEN TIO. POR FIN EMMA PUEDE DISFRUTAR DE TODO LO QUE TIENE Y DEJAR ATRÁS ESA MIERDA.
    ESO DE QUE HAYAS BUSCADO INFORMACIÓN DEL ARTÍCULO PARA DECIRNOSLO EXACTO, DEMUESTRA LO QUE TE GUSTA ESCRIBIR Y HACERLO BIEN Y SEGURO QUE POR ESO TUS NOVELAS SON TAN BUENAS, ENSERIO PATRI LO QUE HACES TIENE MÉRITO Y ESPERO QUE NO DEJES DE HACERLO.
    MAÑANA TENDREMOS EL CAPÍTULO 38 QUE EMOOOOOSIOOOOON :)))) SÚBELO LO ANTES QUE PUEDAS TOMORROW POR QUE TENGO TOA LA INTRIGA SAES?? AH POR CIERTO, LO DE HACER SEGUNDA PARTE NI DUDES EN HACERLO POR QUE TE RAJO :))
    I LOOVE YOUU<3
    Pd_ iflywith5idols

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  9. AYYYYYYYYYYYYYYY QUE NO HAY JUICIO NO HAY JUICIO ASDFGHJKL. MENOS MAL PENSABA QUE EMMA IBA A ACABAR EN LA CÁRCEL LA POBRE. No puedo esperar a la segunda temporada, seguro que va a ser aún más genial que la segunda. Tensión, mucha tensión entre Harry y Víctor. Incluso pienso que pueden llegar a las manos idk. Espero el siguiente bby :)

    @Youreperfect1D xx.

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  10. AAAAAAAAAY QUE FELIZ SOY POR FIN SE HA ARREGLADO TODO :''') ESTOY DESEANDO LEER LOS SIGUIENTES CAPÍTULOS Y DIOS ME ENCANTA TU NOVELA Y AAAAAY. SIGUIENTE BBY <3 @bradfordgirls_

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  11. ASDFGHJKL Está super bieeeeen dios anfkbc Enserio creia que ibas a meter a Emma en la cárcel. Me encanta.
    @cityof_dreams

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  12. TÍA. DIOS. QUE FUERTE TODO. DIOS. QUE MI MADRE ES ABOGADA Y YO LEYENDO ESTABA ALUCINANDO PORQUE SONABAS IGUAL QUE ELLA CUANDO HABLA JAJAJAJAJAJA TÍA. DIOS MÍO. PARTY HARD. PERO NO CON LAS DE LA CÁRCEL JAJAJAJAJAJAJAJAJA AY TÍA. Y VICTOR. MÁS MONO EL. AY. ME ENCANTA TODO. DIOS MÍO. TENGO TANTAS GANAS DE QUE EMPIECES LA SEGUNDA PARTE. COMO SERÁ? UN ADELANTO O ALGO. PLZ. SIGUIENTE <3

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